Dios mío, cubre con tu mano sanadora a Miguel, guía las manos de los médicos, cirujanos, enfermeros y a todos los que están abriendo el camino de su salud. Dale paz, fe y esperanza a su familia. Ese muñequito no puede quedarse sin su papá por una violencia absurda que no le corresponde. Te lo pedimos con fé, bajo el amparo de tu misericordia Señor. Amén